¿Cómo llegamos las comunidades campesinas al Senado?

 

Libro “Así llegamos las comunidades campesinas al Senado”

Autor: Alberto Castilla

Edición: La Fogata Editorial, enero 2018

Si aun no tienes el libro, lo puedes adquirir en el evento de campaña que se haga en el barrio o vereda de tu municipio.

 

Presentación

Alberto Castilla, uno de los nuestros en el Senado

 

 

Comité de Integración Social del Catatumbo (Cisca)

Coordinador Nacional Agrario

Congreso de los Pueblos

 

 

Pasar de la movilización social a la participación política electoral no resulta ser decisión fácil ni tarea sencilla. Son varias las claridades que hay que lograr, diversos los imaginarios a replantear.

Para comenzar, la decisión se debe tomar colectivamente: es el proceso el que busca trascender sus luchas apostando a la lucha institucional, y no la persona en quien se deposita la responsabilidad de ser candidato o candidata. Se llega a la institucionalidad en busca de otras formas de acción política, otras maneras de gobernar, acompañadas de honestidad, transparencia, legitimidad, ética.

La tentación siempre estará presente: cargos burocráticos, prebendas o proyectos espurios. Sin embargo, la acción política desde la izquierda deberá deslindarse de tales prácticas, pues en ellas se fundamenta la corrupción. En este punto no se corrompe la persona que se delega para encarnar este tipo de luchas sino el proceso.

Tomada la decisión, hay que entender que es la organización la que necesita a la institucionalidad y no al contrario. Por tanto, es importante preguntarse: ¿Cuáles de las problemáticas o propuestas que tenemos como proceso se pueden posicionar por el camino de la lucha institucional? Esta es la razón del esfuerzo: si no hubiera problemáticas o propuestas, el camino de la lucha institucional para poco nos serviría. Cuando esto no está claro, suele decirse: “Tener candidatos no sirve”… pero en realidad, cuando se reflexiona así, es porque el proceso organizativo no ha definido para qué llegar a un escenario institucional.

En este camino, un peso importante recae en la persona que encarna la esperanza de la transformación, del cambio hacia nuevas formas de ser y hacer gobierno. Los malos ejemplos abundan y ciegan, ante los otros casos que muestran que este sí es un camino válido. Para ello son necesarias personas que se destaquen por su agudeza y entendimiento a la hora de analizar los temas políticos; personas que deberán ser nobles pero no ingenuas.

A estas cualidades deben sumarse: la humildad para no creerse por encima de las demás personas a pesar de su responsabilidad; el rigor de la militancia en la izquierda y en los procesos que los delegaron; la capacidad de identificar y promover las luchas de los pueblos que les permitan conquistas en medio de la dificultad; el esfuerzo por contribuir a mantener viva la esperanza; buscar a las mayorías para la toma de decisiones como la mejor forma de evitar equivocaciones; no renunciar a la crítica y la autocrítica.

Después de muchas reflexiones, de intensas y acaloradas discusiones, de fructíferos debates, en el Comité de Integración Social del Catatumbo (Cisca), como miembros del Coordinador Nacional Agrario (CNA) y del Congreso de los Pueblos, tomamos la difícil decisión de asumirnos como organización social y política, con vocación para disputar el poder.

Superados los temores iniciales, podemos decir con orgullo que el compañero Alberto Castilla encarna la esperanza de cambio y transformación que siempre sostuvimos las comunidades campesinas y el conjunto de las organizaciones sociales en Colombia. Alberto es un ejemplo para nosotros y para todas las organizaciones populares, porque muestra que se puede ser de izquierda, estar en la institucionalidad como parte de un proceso colectivo y responder a los mandatos de las luchas de los pueblos, sin corromperse ni perder la visión estratégica.

Esta realidad es en sí misma un primer triunfo, descrito en detalle en este libro desde la perspectiva esperanzadora de una experiencia que aún tiene mucho por aportar.

El campo se logró abrir. Nuestra convicción como parte del Cisca, el CNA y el Congreso de los Pueblos es avanzar, también, por el camino de la lucha institucional sin perder nuestra centralidad en el trabajo de base, con más empeño, mayor compromiso y confianza en la victoria.

Por eso nuestras palabras para Alberto no son más que de agradecimiento.

Catatumbo, Norte de Santander

Enero de 2018