Carta al Senado de la República sobre la Ley 160

Comunidades Campesinas de Colombia, 5 de junio de 2019

Señores

Presidente y Senadores Comisión Quinta

Senado de la República

Bogotá D.C.

ASUNTO: Proyecto de Ley 003 de 2019

Amigos Senadores:

Nosotros, campesinos y campesinas de azadón, atarraya y batea, queremos manifestarles que estamos entre embejucados y preocupados.

Antier el ESMAD se nos vino encima como si fuéramos delincuentes, cuando las comunidades se oponían pacíficamente contra la erradicación forzada en la vereda la Cumbre, en Puerto Asís, Putumayo. En medio de la refriega perdió un ojo el campesino Deobaldo Cruz. Un saludo al compañero y su familia.

Con el sudor en la frente y el pensadero indignado, nos preguntamos: ¿Por qué no cogen a los narcos que compran la hoja de coca, en vez de siempre quemarnos nuestras casitas, envenenar el agua que es de todos y quitarle el pan de la boca a nuestros hijos? ¿Acaso la justicia es solo para los de ruana?

Todos los días vemos morir a nuestros compañeros y compañeras indígenas, campesinos y afrocolombianos. Caemos como moscas, solamente por pedir justicia y oponernos a la injusticia. ¿Acaso, nuestra vida es el precio que nos piden pagar, a nosotros que les cultivamos sus alimentos, para que en las ciudades brinden porque redujeron la pobreza y aumento la inversión extranjera?

Encima de todo, este proyecto de Ley que pretende reformar la Ley 160 de 1994, nos sigue matando la ilusión. Esta iniciativa que más bien parece un arrebato, nos dejó más confundidos que cuando Santos nos dijo que ahora la tierra nos iba a llegar por oferta y no por demanda.

Aún estamos esperando que la tierrita nos llegue, así sea por Servientrega.
Sin embargo, con este nuevo proyecto de Ley Agraria, nos parece que ahora si se acabó de embolatar todo esto de la Paz. Aquí les hacemos el memorial de agravios, a ver si ustedes los representantes del pueblo allá en el senado, se les da por escucharnos:

1. Después de tanto pelear con ustedes y con los señores funcionarios de gobierno, de enseñarles y aclararles de todas las formas posibles, que quiere decir ser campesino. Qué no es nada de otro mundo, sino vivir en el campo, trabajar la tierrita, la agüita y las piedritas en familia y con los amigos. Pues, cuál no sería nuestro asombro al revisar y volver a revisar, para darnos cuenta que en el dichoso proyecto sobre la tierrita a futuro y pa´ atrás también, no aparecemos por ningún lado; parece ser que nos quieren volver a todos “siervos sin tierra”, o mejor “trabajadores rurales”, como allí nos llaman.

2. En ese proyecto de Ley parece que fuera lo mismo: no tener ni un centímetro de tierra
donde caerse muerto, que un gran ganadero o agroindustrial o dueño de una multinacional
petrolera. ¿De verdad señores Senadores, ustedes creen que eso está bien? ¿Qué así
construimos un país más justo?

3. Con las reformas que le hicieron al famoso RESO, que lo reformaron antes de haberlo
siquiera estrenado, parece que en nuestro campo todos los que allí vivimos: los ricos, los
pobres, los marginados, las mujeres, los que tenemos callos y los que no se embarran los
zapatos, somos todos iguales.

4. Y pensar que nos pareció y aún nos parece que la Ley 160 no era lo suficientemente buena
para darnos un pedazo de tierra. Pero cómo están las cosas, nos agarramos a esa Ley
porque frente a lo que nos proponen, esa es la menos peor. Pero además de quitarla,
quieren borrar de un plumazo a todos aquellos que se la brincaron. A ellos sí quieren darles
rapidito su título de propiedad, de todas esas hectáreas que nos quitaron, sin siquiera ser
campesinos.

5. Algo que embejuca y entristece, es que, por allá en el 2016, después de insistirle al Estado
en las mismas preguntas y preocupaciones que aquí les contamos; tocó hacer marchas y
paros en los que recibimos paleras del ESMAD, pero que al final desde la Cumbre Agraria
Campesina Étnica y Popular se acordó y firmó con el Estado que cualquier modificación a la
Ley 160 se haría de manera participativa y consultada con las comunidades campesinas.
Algo que tristemente están desconociendo y que sería bueno cumplieran.

6. Lo que si les queremos decir es que no les vamos a aprobar ningún papelito de esos que
ustedes escriban, hasta que no pongan ahí que nos reconocen a los campesinos como
sujetos de especial protección. Es lo mínimo, después de todo lo que nos han hecho.
Nos despedimos, con nuestro saludo que es bien humilde pero sincero; resaltando que los
campesinos y campesinas que hacemos parte del Coordinador Nacional Agrario tenemos toda la
voluntad se construir y participar de escenarios en los que aportemos y tengan en cuenta nuestra
visión del campo. Esperamos que aquella chispita que el mismo gobierno nos despertó, cuando nos
acaramelo el oído hablándonos de paz, equidad y progreso no termine de apagarse.

Cordialmente,

Junta Nacional

Coordinador Nacional Agrario

Ernesto Alexander Roa Montañez.
Presidente.