Conociendo la minería artesanal y ancestral del Bajo Cauca Antioqueño

 

Después de subir y bajar por carreteras destapadas, quebradas y barrizales llegamos a la vereda Peladeros en el municipio de Cáceres (Bajo Cauca Antioqueño). Un campamento minero nos da la bienvenida, disponiendo de tres habitaciones para dormir durante la visita al territorio. Ya instalados, nos reunimos con el presidente de la Asociación Agrominera del Bajo Cauca Antioqueño – Asoagromicauca – Alexander Ramos, y otros habitantes de la vereda para organizar el cronograma de actividades.

 

Día 1 Asamblea general

 

Se escuchan las máquinas extrayendo tierra en las minas artesanales, las volquetas la cargan a los recipientes, donde se baña con agua en la tolva y en canaletas van quedando las piedritas de oro. Con este fondo los delegados y delegadas de la asociación llegan al salón comunal de Peladeros; 200 personas se reúnen bajo dos ventiladores para escuchar al presidente del Coordinador Nacional Agrario – CNA – sobre la asociación nacional, su historia y proyecciones junto a la delegada de la Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia -REDHER-. Se organizan los jóvenes y adultos que conformaran la Guardia Campesina y se terminan de ajustar el resto de comités que integra Asoagromicauca. Carne asada, risas, calor, niños y niñas jugando en el parque, la silla caliente ambientó la asamblea. En la noche, cena y amistad para terminar el primer día de trabajo.

 

Día 2 recorridos

 

Luego de ser arrullados por la lluvia que caía sobre las tejas de zinc. Nos dispusimos a recorrer algunas de las veredas donde tiene trabajo la asociación agrominera. Una de ellas es San Pablo. Allí trabaja la mina Inversiones Quinta Vaquero, donde coordina con el comité de barequeros la extracción de oro. Es decir, tanto la mina como los barequeros se organizan para repartir un porcentaje de las ganancias que deja el oro teniendo en cuenta que no a todas las personas pueden emplearse en la mina y que es una realidad la llegada de personas de otros municipios a buscar el mineral. De ahí pasamos a conocer la vereda Alto Vaquero para encontrar a sus niños y niñas recibiendo clase en la institución educativa rural La Jagua, sede Alto Vaquero desde preescolar hasta quinto de primaria, se reparten en dos salones los 6 grados por filas que no superan los 50 niños/as por lo que la única profesora asignada por el proyecto “Escuela Nueva” debe preparar clase para todos los grados al mismo tiempo. Con el ejemplo de esta docente y la tenacidad de los barequeros nos despedimos de esta parte del territorio que históricamente ha sacado oro y cultivando alimentos.

 

Día 3 con el futbol se construye vida digna

 

Al bajar de las veredas, con muchos abrazos de las comunidades y compromisos de trabajo en el bolsillo, nos dirigimos al casco urbano de Cáceres a las 6:30 am. Nos encontramos con el club deportivo Asoagromicauca, donde se forman en futbol 150 niños/as y jóvenes desde hace 6 años. Este semillero popular abre un espacio para los hijos e hijas de trabajadores con el ánimo de recrearse, tener un espacio de encuentro en su tiempo libre, fortalecer la disciplina, el trabajo en equipo, la solidaridad y el aprecio por el territorio, como además ser una alternativa para que esta generación no sea carne de cañón para el conflicto armado que sufre el territorio. Cayó agua del cielo a la misma hora de terminado el entrenamiento, 5:30 pm y también la conversación con Rafael García entrenador de los futuros luchadores por la vida.

 

De esta manera concluyó el recorrido por una parte del bajo cauca antioqueño, pues faltó Anorí y sus procesos organizativos que también luchan en el campo. De todos modos, estrechamos más los afectos y los sueños de transformación con esta parte del CNA.

 

Secretaría de Formación, Comunicación y Pensamiento propio

 

Coordinador Nacional Agrario