Nuestra concepción de paz, la entendemos como: “el  disfrute pleno de condiciones materiales y espirituales para una vida digna con  acceso de todos y todas  a la educación, la salud, la vivienda, la recreación, las  vías de comunicación,  la tecnología, el respeto al saber tradicional, ancestral como también  a nuestra identidad, cultura y tradiciones”

Nuestra propuesta estratégica, promovida y materializada en los territorios es un Nuevo Modelo de Sociedad cuyo objetivo principal es la preservación y reproducción de la vida, seguros y seguras que este modelo debe ser humanista, integral, democrático, sostenible, equitativo, teniendo como principio fundamental la diversidad, la armonía entre los humanos y la madre tierra, como también la solidaridad y el internacionalismo.

En nuestra plataforma política nos planteamos la necesidad de tener Soberanía y Autonomía Agro-Alimentaria, Política, Económica, Cultural y social. En el tema de la Tierra proponemos la discusión y cambios en su tenencia, uso y propiedad exigiendo la Reforma Agraria Integral y Democrática; siendo de gran relevancia para nosotros y nosotras la Territorialidad Campesina como son los Territorios Campesinos Agroalimentarios, sumado a la busqueda del Reconocimiento del campesino como sujeto político de derechos.

De la misma manera buscamos el cambio progresivo de los cultivos de uso ilícito al cultivo de alimentos con garantías para el campesinado. La garantía y cumplimiento a los Derechos Civiles, Políticos; Económicos, Sociales, Ambientales y Culturales como también la Educación, investigación, ciencia y tecnología.

Hoy es prioritario parar la guerra, a través de una solución política, pero ésta no puede ser solo desde la insurgencia, sino también desde el Estado con el desmonte del paramilitarismo en los campos, garantías para las organizaciones sociales; el respeto a la integridad y la vida de los líderes sociales y comunidades; el retorno de los desarraigados a sus territorios, como también la verdad, justicia, reparación y no repetición.

El respeto a las leyes constitucionales para los habitantes del campo como el ejercicio real a la consulta previa y respectivo reconocimiento del Estado por los resultados que estas produzcan, junto la normatividad de las comunidades indígenas y afrodescenciendientes.

Ahora bien; en el contexto de hoy debemos concebir que nuestra participación como CNA es fundamental tanto en los escenarios que se abrieron en los acuerdos entre el Gobierno y las FARC, como también en la Mesa de diálogos entre el Gobierno y el ELN que se están llevando a cabo en estos momentos donde el primer punto es la Participación de la Sociedad, para llevar nuestra propuesta política del campo y de nación, buscando además la participación de otras organizaciones agrarias que busquen la justicia social.

Coordinador Nacional Agrario