Cosechamos esperanzas en la Escuela Nacional

Desde el 2010, el proceso de formación nacional inició en el Coordinador Nacional Agrario de manera formal, y porque no decirlo, institucional. Entendida esta ultima no como las instituciones educativas del Estado, sino del carácter legitimo que tiene una organización campesina con más de 20 años de existencia. Toda esta experiencia se reúne en las 9 sesiones que tiene la escuela nacional, que cada año se desarrolla en los territorios donde hace presencia la asociación campesina.

 

La tierra del sarare, de la colonización campesina de los años 40, aquella que con paros y organización, logró construir lo que el Estado jamás tuvo la voluntad de hacer. Así es, Saravena-Arauca abre sus montañas, ríos y sabanas para cosechar la segunda sesión de la 3ra Escuela Nacional Guardianes resistiendo por la vida “Gabriel Henao Cuartas”[1]. Campesinos jornaleros, dueños de fincas, arrendatarios, cabeza de hogar viajaron desde muy lejos para estar en esta escuela. Motivados por la convicción de que Colombia cambiará, han dejado la finca y el proceso por una semana, para recargar saberes.

 

Desde el Cauca, Sur de Bolívar, oriente y nordeste antioqueño, norte del Tolima, Catatumbo, Santander, Huila, Caquetá, Cucuta-Estado Zulia (Venezuela) asistieron. Trayendo en sus mochilas, semillas, experiencias, sonrisas, ideas y ganas de aprender. Están sintonizados/as con el carácter estratégico de la educación y es por eso que madrugan a las 5:00 am y estudian hasta las 9:00 pm. Lo bueno siempre cuesta esfuerzo.

 

Los temas que se trabajan son la Agroecología, Economía propia, el papel de la mujer en las luchas campesinas, la historia del CNA, Derechos Humanos, Comunicación, análisis de coyuntura y conflictos territoriales. En esta segunda sesión se profundizan algunos contenidos de estos temas bajo el enfoque de aportar al fortalecimiento de los procesos agrarios que representa cada escolante. Sin embargo, se da el espacio para el deporte, la mística, el combite, la alimentación y por supuesto los sagrados 15 minutos de tinto. El cansancio llega sin avisar.

 

Con el ánimo más arriba del cielo, estos campesinos y campesinas están convencidos de seguir con este proceso educativo, ya que para algunos es su única forma de educación formal (pues el Estado nunca dio las condiciones para que estudiaran en una escuela) como también el lugar de formación en áreas que no brinda la escuela tradicional (conductista). Los 23 escolantes tendrán de tarea, compartir los conocimientos de aquí, allá en sus territorios con el resto de comunidad que se piensa una vida digna. Para luego, volver a viajar con la maleta llena de esperanza a la siguiente sesión.

 

 

Escuela Nacional Guardianes resistiendo por la vida “Gabriel Henao Cuartas”

 

Secretaria de Comunicación y Formación

 

Coordinador Nacional Agrario.

[1] Se eligió este nombre, porque don gabo, como lo conocemos, ha sido un campesino luchador de la región del Sur de Bolívar. Testigo directo de la guerra y protagonista de la reconstrucción del territorio cuando les tocó dormir en el monte y sobrevivir a punta de guayaba, porque sus fincas habían sido invadidas por paramilitares. Por su legado y ganas de trabajo que todavía tiene, la tercera versión de la escuela nacional lleva su nombre.