Declaración política de la Asamblea Legislativa Popular y de los Pueblos

En Bosa, territorio ancestral del pueblo Muisca, trinchera de lucha y resistencia popular y lugar de surgimiento de importantes procesos sociales populares locales, regionales y nacionales, sesionó la Asamblea Legislativa Popular y de los Pueblos con participación de 1300 delegados y delegadas de diferentes regiones del país representantes de comunidades campesinas, comunidades negras, pueblos indígenas, procesos de mujeres, organizaciones populares urbanas, organizaciones de trabajadores, organizaciones políticas, procesos culturales, procesos comunicacionales, organizaciones estudiantiles, organizaciones juveniles, guardias étnicas y campesinas, y el movimiento comunal, en hermanamiento con delegaciones de organizaciones populares de Nuestra América, África y Europa, para adelantar un ejercicio legislativo autónomo, definir propuestas para contribuir a la unidad estratégica del campo popular, y concertar una agenda de movilización y acción política para el 2019.

Declaramos el carácter anticapitalista, antiimperialista, antipatriarcal, anticolonial y antirracista de la Asamblea Legislativa Popular y de los Pueblos, en la perspectiva de constituirse como un órgano de poder popular con expresiones territoriales, sectoriales y temáticas, que fortalezca nuestros gobiernos propios, planes de vida y mecanismos de defensa y protección de la vida y los territorios. La Asamblea Legislativa Popular y de los Pueblos es un proceso abierto y permanente de legislación autónoma; en consecuencia, convocamos a nuevas organizaciones y procesos a vincularse. Para tales propósitos, constituimos una Comisión de Seguimiento de la Asamblea como mecanismo organizativo en el que tengan representación los procesos y organizaciones que se articulen.

Identificamos como tarea central para modificar el balance desfavorable de la correlación de fuerzas para el campo popular y democrático, potenciar política y organizativamente el acumulado de lucha, movilización y articulación del movimiento social, que nos permita confrontar el sistema capitalista y el régimen de dominación, en una perspectiva de unidad estratégica, profundización de la movilización y construcción de poder popular.

A partir de las construcciones colectivas de legislación autónoma de nuestras comunidades
y pueblos, así como del reconocimiento de la diversidad de visiones y cosmovisiones
ancestrales, culturales, históricas y sociopolíticas, reafirmamos y enriquecimos los
mandatos populares para la defensa, cuidado y protección de la vida, el territorio y los
derechos de la madre tierra; la consolidación de las Guardias indígenas, cimarronas,
campesinas y populares; el reconocimiento del campesinado como sujeto social y político;
los derechos de los pueblos étnicos; unos nuevos relacionamientos que reivindiquen los
feminismos, popular y étnicos, y conduzcan a la vida digna y la derrota del patriarcalismo;
la defensa de los bienes comunes y de lo público; el avance de nuestras economías propias
contra el modelo de despojo, un nuevo sistema agroalimentario y la reforma agraria; el
afianzamiento del enfoque emancipador de la educación, la formación, la comunicación y
el arte de los pueblos, que reafirme las identidades culturales; el fortalecimiento de las
agendas populares urbanas hacia un nuevo modelo de ciudad con visión popular; la
transición minero- energética no sujeta al mercado capitalista y en armonía con la
naturaleza; el respeto y la garantía de los derechos humanos; la consolidación de las redes
internacionales de hermanamiento y solidaridad clasista con las luchas emancipatorias; y
la construcción de la paz desde la concepción de los pueblos.

Acordamos una ruta para contribuir a dar un salto cualitativo hacia la unidad estratégica
del campo popular y democrático, a partir del reconocimiento de las experiencias e
iniciativas de coordinación y articulación sectorial, temática, territorial y nacional
existentes. En tal sentido, convocamos a la Bancada por la Paz y la Esperanza, las
plataformas de convergencia y las organizaciones sociales y políticas, a nivel territorial y
nacional, a conformar un Comité Coordinador Nacional de la Unidad Estratégica para
trabajar con creatividad, coherencia y persistencia en la materialización de un Frente o
Bloque Popular y Democrático, con base en una Plataforma Programática a la que
aportamos los mandatos emanados de esta Asamblea.

 

Convocamos, al pueblo colombiano a prepararnos para adelantar, en el primer semestre
del próximo año, un paro nacional de carácter político con los siguientes objetivos: Defensa
de los territorios; solución política al conflicto social y armado, cumplimiento de los
acuerdos de paz y la agenda de diálogos entre el ELN y el gobierno nacional; cese de la
violencia sociopolítica en contra de líderes y lideresas sociales, y defensores de Derechos
Humanos, pueblos y comunidades; rechazo a la criminalización de la protesta social;
desmonte efectivo y comprobable de las estructuras paramilitares; contra el paquete
normativo regresivo y antipopular de reformas: pensional, laboral y tributaria; rechazo a
la reglamentación del consentimiento y la consulta previa libre e informada, las consultas
populares y la tutela; y la defensa de la salud y la educación pública.

Para la participación en la disputa electoral del próximo año, la Asamblea propone a las
organizaciones sociales y políticas generar escenarios de concertación de propuestas
políticas y mecanismos democráticos para la definición de candidaturas de convergencia.
El resultado de las elecciones presidenciales y parlamentarias constituye un acumulado de
protesta e inconformidad, que es necesario encauzar política y organizativamente en una
perspectiva transformadora más allá del escenario de disputa institucional.

Finalmente, saludamos a los luchadores y luchadoras por la emancipación de nuestro
pueblo que se encuentran presos por falsos positivos judiciales en las cárceles del régimen,
les hacemos saber nuestro compromiso de movilizarnos por su libertad. Reivindicamos la
memoria y el legado de lucha y resistencia de nuestros hermanos y hermanas caídos en la
lucha. Celebramos la realización del II Encuentro Nacional del Movimiento Ríos Vivos que
asumimos como un ejercicio complementario con la Asamblea Legislativa, en procura de
construir propuestas y rutas de resistencia a un modelo económico depredador que
mercantiliza la naturaleza. Nos solidarizamos y acompañamos la reactivación de la lucha
del movimiento estudiantil en defensa de la educación pública, lo alentamos a continuar
desarrollándola unitariamente y sin pausa.

Por la unidad, la vida, el territorio y la paz
ASAMBLEA LEGISLATIVA POPULAR Y DE LOS PUEBLOS
Bosa, 12 de octubre, 526 años de lucha y resistencia contra la invasión capitalista a
Nuestra América.