Declaración política, seminario de áreas protegidas

Estamos frente a una nueva fase de la crisis estructural del capitalismo, esta crisis a diferencia de la mayoría de las anteriores no sólo se presenta como crisis económica; conlleva una crisis, social, política, cultural e ideológica, energética, y en especial climática y ambiental. Esta última ocurre como producto de la sobre-explotación de los bienes y sumideros ambientales, la expansión de la frontera extractiva y agropecuaria, y de la separación hecha por el capital entre la sociedad y la naturaleza.

La responsabilidad de la crisis del capital y en especial de la crisis ambiental está ubicada en el modo de producción que privilegia la acumulación del capital sobre la vida y la permanencia en el territorio, en esta misma vía, los capitalistas se han percatado de esta situación, aunque eso no implique cambiarlo; atendiendo esto, han pretendido lavar su cara a partir del comercio y apropiación de bienes de la naturaleza necesarios para la vida bajo la excusa de la conservación y protección, pero con el interés real de apropiarse de la riqueza genética de los territorios en el marco de nuevos extractivismos. De esta manera  capitalistas extranjeros y de la oligarquía criolla buscan la manera de arañar recursos mercantilizando minerales y riquezas naturales, privatizando ecosistemas o dando dominio a terceros a través de figuras como los Pagos por Servicios Ambientales, los Mecanismos de Desarrollo Limpio, o permitiendo la biopirateria; en detrimento de las comunidades que históricamente han ocupado y protegido los territorios.

El Coordinador Nacional Agrario de Colombia plantea que es posible la permanencia en el territorio, la producción  agro alimentaria y el cuidado del territorio, confrontando las propuestas del modelo de capital de los gobiernos nacionales que plantean que para conservar el ambiente debe despojar y desarraigar a los campesinos y campesinas de sus espacios naturales desconociendo que estos hacen parte del territorio y ademas también son protectores.

Por lo anterior, mandatamos:

  • Seguir defendiendo la vida y la permanencia en el territorio.
  • Continuar la lucha por la tierra, contra el latifundio y el acaparamiento.
  • Atacar las afectaciones que generan las figuras de protección ambiental.
  • Mantener la movilización constante como medio de participación y expresión.
  • Participar de la Mesa Nacional de Parques como Coordinador Nacional Agrario.
  • Participar en la zonificación ambiental de los PDETS.
  • Confrontar la entrada del capitalismo verde en los territorios, como falsa solución a la crisis ambiental.
  • Oponerse al modelo extractivo que despoja y violenta los territorios.
  • Fortalecer los ejercicios de economía propia y de soberanía alimentaria como medio para permanecer en el territorio.
  • Continuar en la construcción de Territorios Campesinos Agroalimentarios.
  • Seguir en la lucha del reconocimiento político del campesinado.

 

Exigimos la instalación de una mesa nacional con campesinos de los páramos del país, en función de la permanencia en el territorio y la vida.

Convocamos a los campesinos y campesinas del país, pobladores urbanos, comunidades indígenas, afro, palenqueras, raizales etc. a articularnos en defensa del territorio, la permanencia en él y la vida.

Convocamos a las comunidades campesinas de los páramos, áreas protegidas y demás figuras de conservación ambiental, a movilizarnos este mes de Octubre en defensa de la permanencia en el territorio, los ecosistemas, el agua y la vida.

Nos solidarizamos con las comunidades afectadas por los megaproyectos minero-energéticos en el país y en especial con la comunidad afectada por Hidroituango, nos unimos a la exigencia: ¡Aguas para la vida y no para la muerte! Exigimos el desmanteamiento controlado de la represa, supuesto mecanismo de !”desarrollo limpio”, y la participación de las organizaciones populares en el puesto de mando unificado.

 

 

¡Somos la fuerza del campo, somos CNA!

 

Coordinador Nacional Agrario de Colombia

Bogotá 11 de junio 2018