Exigimos que la Fiscalía deje de criminalizar la protesta social

 

Este martes 26 de junio, diferentes ciudades estuvieron agitadas por los plantones frente a las instalaciones de la Fiscalía General de la Nación en el marco de la campaña Ser líder social no es delito (#SerLiderSocialNoEsDelito en redes sociales). En ciudades como Popayán, Medellín, Cali y Bogotá se reunieron jóvenes, mujeres, estudiantes, niños, profesores, defensores de derechos humanos, padres, madres, vecinos para exigir que pare la estrategia de criminalización que impulsa el Estado contra las comunidades que se movilizan por defender la vida y el territorio. Junto a esta jornada se sumaron las realizadas en Venezuela y Argentina en solidaridad con la campaña.

Entre las participantes del plantón en Bogotá, se encontraba Alejandra Tolosa miembro del movimiento comunitario Quinua que trabaja en la localidad de Bosa de esta ciudad. Alejandra es compañera de Julian Gil una de las ultimas victimas de montajes judiciales, destacó que se juntan a la campaña de Ser líder social no es delito porque consideran que lo que hace el Estado colombiano es una guerra sucia contra la sociedad civil lo cual no es propio de un Estado social de derecho, que para Alejandra no existe en Colombia.

Además, la luchadora comunitaria resaltó el papel de Julian en el nacimiento del Movimiento Quinua. Ya que Julian es uno de sus fundadores como también participaba en las actividades comunitarias que desarrolla este movimiento entre ellos pre-icfes universitarios populares, el empoderamiento de las mujeres, programas de radio en emisoras comunitarias, trabajo con jóvenes en colegios de esa localidad. Así mismo, Alejandra recordó que las comunidades en otros territorios no luchan solas, sino que hay personas que también trabajan por la vida digna. Así que, la respuesta Estado es continuar con el trabajo comunitario, porque dejar de trabajar con el pueblo es darle la razón a esa guerra sucia.

Lo que podría pasar con el nuevo gobierno de Iván Duque

Desde el 2016, el Congreso de los pueblos viene percibiendo una estrategia de persecución, estigmatización, hostigamiento desde los organismos del Estado como la Fiscalía (que criminaliza y judicializa), Fuerzas militares, organismos de inteligencia y seguridad estatales contra las comunidades que alimentan al movimiento social colombiano. Esta estrategia no es nueva, desde que la lucha social ha existido la clase oligarca en el gobierno la ha implementado, pero en el actual momento político se reactiva esa estrategia.

Otro rasgo del momento político, son los procesos de paz con las insurgencias. El primero de ellos entre las FARC-EP y el gobierno de Juan Manuel Santos que arrojó unos acuerdos, el segundo se está desarrollando con la insurgencia del Ejército de Liberación Nacional en La Habana. A pesar de este contexto de diálogos de paz, es en donde se ha incrementado la persecución y criminalización contra el movimiento social, pues el Estado debería bajar a cero todo tipo de agresiones y guerra sucia contra las comunidades privando de la libertad a sicarios y responsables intelectuales de los asesinatos y hostigamientos contra líderes sociales y defensores de derechos humanos.

Con el nuevo régimen del Centro democrático e Iván Duque como presidente de Colombia, no hay duda del incremento de estos ataques contra el movimiento social ya que esta estrategia fue empleada principalmente por el gobierno de Álvaro Uribe y en estos siguientes cuatro años gobernara este personaje en cuerpo ajeno. No obstante, se resalta que no solo el Congreso de los Pueblos, la el movimiento social, los sindicalistas se movilizaran, sino que otras capaz de la sociedad como la juventud, las mujeres, los estudiantes, el campesinado, las comunidades afro e indígena se lanzaran a la calle para exigir el cumplimiento de la agenda social.

Esta agenda social tiene avances en el tema de educación, la salud, el empleo y que el mismo Duque se comprometió a cumplir, por lo que el papel de las comunidades será la exigencia de ese cumplimiento a través de la movilización social. Estos cuatro años serán difíciles en materia de judicialización y criminalización e interesantes en materia de lucha social.

Secretaría de Comunicación y Formación