Las perlas del Plan Nacional de Desarrollo

 

El Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 “Pacto por Colombia, pacto por la equidad” caracteriza como ineficiente, incapaz y atrasado al campesinado colombiano. Por eso las propuestas de agricultura por contrato y alianzas productivas, buscan que la producción campesina este bajo la tutela de los grandes empresarios, dando prioridad únicamente a los proyectos productivos de la gran industria. Sin embargo, esa visión y política del gobierno nacional se para sobre mentiras ya que el pueblo campesino sustenta el 68% de la alimentación nacional; aun así, se le persigue para incautarle sus semillas y productos hechos en la finca, junto al robo del valor de producción en un 70% por parte de comerciantes y agroindustriales, quedando para la comunidad del campo el 30%.

 

Al girar en torno a la agroindustria, monocultivo y agroexportación este paquetazo normativo pone en riesgo la soberanía alimentaria al querer cultivar alimentos para carros. Otra de las amenazas que trae este enfoque, es que detrás de las políticas agrarias vienen los megaproyectos de extractivismo sobre el territorio andino y agrícola, continuando con la destrucción de fuentes hídricas y extensos territorios. Trayendo consigo nuevos destierros en el futuro, iguales a los que produjo Uribe en su doble régimen de 8 años cuya cifra fue de 2 millones de campesinos y campesinas desterradas, más 4 millones de hectáreas de tierra, actualmente en manos de narcotraficantes, terratenientes y politiqueros.

 

Cédula rural

 

Este mecanismo de control esta pensado para el acceso a los beneficios estatales. Esto ya esta pasando con el sector cafetero. A través de su cedula la Federación nacional de cafeteros envía la base de datos de compra de productos a la DIAN y luego el Departamento Nacional de Planeación solicita esta información, para ver aquellos casos que tienen montos superiores a los 18 millones de pesos con el ánimo de sacarlos del SISBEN. Al pasar a toda la población campesina, se les obligaría a sacar Rut para tributar lo que producen. En esto se tiene en cuenta lo que registra el “jefe o jefa de hogar” omitiendo las personas que dependen de él, en su familia o comunidad.

 

Así pues, se despojarían de programas de salud subsidiada como apoyo educativo, familias en acción, adulto mayor, energía eléctrica a quienes no cumplan con la nueva ley. Aunque se abra la opción de concursar para ganar proyectos productivos que el gobierno nacional informe, la intención de este papel es quitarle beneficios ganados a la población campesina.

 

Agricultura planificada

 

Otra de las perlas identificadas en el PND es la fuerza inyectada a la propuesta de agricultura planificada. Se impone al mejor estilo de Europa, donde el gobierno nacional autoriza que debe sembrar el campesinado. Sin embargo, ya lo viene trabajando la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) con el ordenamiento productivo en Antioquia y Nariño; al caminar el PND se generalizaría a todo el país. Por decir un ejemplo, si usted en su finca tiene 30 o 40 productos (porque somo diversos), deberá someterse a la decisión del Estado que determinará que podrá sembrar en la finca. Si le dice que solo siembre frijol, pues su finca será frijolera. Pero, si siembra frutales o tiene gallinas u otra clase de alimento, lo sancionarán o mandaran a la cárcel como están haciendo con los campesinos que venden panela o leche traída directamente de sus fincas.

 

Esto viene encadenado a los TLC que imponen cultivos y borran la cultura de siembra diversa produciendo la eliminación de alimentación sana en las comunidades, reemplazando esta dieta nutritiva por productos industrializados o cultivados con agrotóxicos y venenos que enferman a la población, destruyendo la naturaleza y empobreciendo al campesinado local.

 

Piso mínimo legal

 

Este término proviene del proyecto de ley 193 el cuál recoge el PND. Esto quiere decir que el gobierno nacional obliga al campesinado a abrir una cuenta de ahorro, para que ahorre su pensión, también habilita a que las empresas contraten con un jornal integral diario, quitándole la obligación de pagar seguridad social que tienen los patrones y recae en los hombros de los trabajadores. Esto amplía los ahorros voluntarios llamados Beneficios Económicos Permanentes, que luego se vuelven cotización de salud y pensión o en otras palabras más plata para las EPS y entidades privadas de pensiones. En ultimas, es grave porque desmonta la responsabilidad de proveer salud a la población campesina, y obligarlos a que paguen salud y pensión como en las figuras de OPS.

 

Secretaría de Formación y Comunicación

 

Coordinador Nacional Agrario