Persecución contra voceros campesinos por miembros del batallón energético y vial # 3 y la policía de La Mata – Cesar

por: Equipo Jurídico Pueblos

“Entre ellos un delegado a la Junta Nacional del Coordinador Nacional Agrario –CNA-“

Nuevos actos de persecución contra el movimiento campesino del centro y sur del Cesar se concretan.

El 22 de enero de 2018, siendo aproximadamente las 10:30 de la mañana, mientras esperaban transporte intermunicipal en las oficinas de la empresa Copetran (corregimiento La Mata), Nahúm Quintero, José Barahona y Eduar Rojas – integrantes del Movimiento de Trabajadorxs, Campesinxs y Comunidades del Cesar – MTCC y del Coordinador Nacional Agrario -CNA-, fueron hostigados por miembros de la Policía Nacional adscritos a la estación de policía del Corregimiento de la Mata del municipio de La Gloria – Cesar.

Los uniformados abordaron agresivamente a los voceros campesinos, procediendo a requisarlos y pedir sus documentos de identidad bajo el argumento de verificar antecedentes judiciales. A pesar de contar con radios de comunicación y los medios para cumplir con dicho procedimiento en el sitio, los agentes les manifestaron que debían ir hasta la Estación; ante el reclamo de los requeridos por lo que consideraron una irregularidad, el Cabo Portilla tomó su arma de dotación y en tono amenazante les expresó “van por los buenas o los llevo por las malas”, motivo por el cual, bajo presión accedieron a la pretensión de los funcionarios.

En la Estación de Policía, lo que se suponía era un procedimiento para verificar antecedentes, se convirtió en un interrogatorio. El Cabo Portilla los increpó con preguntas tales como: ¿Ustedes quiénes son? ¿para donde van? ¿Qué hacen aquí?, cuando los dirigentes campesinos, en particular Nahún Quintero, son ampliamente conocidos, pues residen en el municipio y todos los días transitan por esa vía.

Después de un tiempo, Portilla les manifestó que debían permanecer en la Estación de Policía hasta que llegaran funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación – CTI, a efectos de comprobar si las cédulas  correspondían a ellos. Media hora más tarde, les devolvieron los documentos indicándoles que se podían ir. Cuando se disponían a salir del lugar, llegaron varios motorizados del Ejército Nacional adscritos al Batallón Energético y Vial # 3, quienes procedieron a realizarles un interrogatorio de similar talante a los tres voceros sociales.

El 24 de enero de 2018 sobre las 11:30 de la mañana, miembros de la Policía Nacional al mando del Cabo Portilla, arribaron al sitio donde habitualmente es parqueada una camioneta de propiedad del hermano de Nahúm (diagonal al lugar de residencia del dirigente social y su familia), apuntando con sus armas de fuego hacia el rodante. Cuando el dueño del automotor salió a indagar lo que ocurría, le exigieron que abriera porque realizarían una requisa. Mientras se efectuaba el procedimiento, llegaron al lugar motorizados del Ejército Nacional adscritos al Batallón Energético y Vial # 3 para acompañar la acción. Según los miembros de la fuerza pública y militar, en ese vehículo supuestamente habían unas personas secuestradas a quienes se les estaba amenazando y extorsionando; situación a todas luces falsa.

No es la primera vez que este tipo de sucesos se presentan contra los voceros del MTCC, especialmente contra Nahúm Quintero, quien ha venido siendo víctima de hostigamientos, persecución y empadronamientos. Las irregularidades denunciadas, corresponden a un actuar sistemático y cotidiano de las fuerza pública y militar en la región, dirigidas en particular contra campesinos y campesinas que forman parte de procesos de defensa de la vida y el territorio.

Mientras se afianzan prácticas propias de un estado policial, el paramilitarismo avanza aceleradamente en el Cesar. Dos expresiones de una misma estrategia que toman fuerza para reprimir el Movimiento social y fortalecer intereses políticos y económicos nacionales y trasnacionales.

30 de enero de 2018

 

PERSECUCIÓN CONTRA VOCEROS CAMPESINOS POR MIEMBROS DEL BATALLÓN ENERGETICO Y VIAL # 3 Y LA POLÍCIA DE LA MATA – CESAR