Las campesinas y campesinos somos sujetos con una identidad propia, un determinado tipo de trabajo, producimos alimentos y establecemos relaciones sociales alrededor de la tierra. Esto nos convierte en un sector específico de la sociedad diferenciado a otros, como los indígenas y afrodescendientes, aunque compartimos prácticas colectivas de resistencia y convivencia. Además, el campesinado también se caracteriza por sus tradiciones y saberes populares alrededor de la producción de los alimentos y del estilo de vida campesina.

En la práctica se han conformado territorialidades campesinas en el campo colombiano donde se mandata y gobierna a partir de las características sociales, económicas, culturales de la comunidad. Por lo que se incluye también como otro factor importante en la constitución de sujeto político de derechos. Así mismo, la tierra se ha convertido en el blanco de las multinacionales y sectores privados para sus proyectos extractivos que afectan gravemente la vida de las personas y de la naturaleza, siendo el campesinado otra víctima más del modelo minero-energético, por lo que el reconocimiento de sus derechos incluye el reconocimiento de su poder de decisión autónomo sobre el territorio y los planes que se pueden desarrollar sobre este.

 

 

 

 

Coordinador Nacional Agrario